domingo, 3 de abril de 2016

Un reto fallido

Fue en 2007, en ese año iba a segundo grado. La maestra nos había dado un ejercicio para que lo realizamos en el aula. Todos se encontraban en silencio haciéndolo pero yo ya lo había terminado y no sabía que hacer, ya había acomodado los lápices y los libros varias veces pero seguía aburrido y nadie había terminado el ejercicio. Entonces se me ocurrió charlar con mi compañero de adelante y distraerlo un rato para poder entretenerme. Luego de un rato logre mi objetivo, mi compañero dejo lo que estaba haciendo y se puso a contar chistes. Entre chistes empezamos en reirnos sin parar y la maestra nos escuchó, a lo que se levantó del escritorio y se dirigía hacia nosotros con intenciones de retarnos. Yo rápidamente decidí hacerme el que estaba escribiendo, entonces la maestra penso que mi compañero era el que me estaba distrayendo y gracias a mi ese día se llevó una nota en el cuaderno. Hasta el día de hoy cada vez que me cruzo a mi maestra de segundo me pregunta si mi compañero me sigue molestando mientras que trabajo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario