sábado, 2 de abril de 2016

El día menos inesperado

El día menos inesperado
  No era un día como todos, era el último día de clases y no solo del mismo sino también del primario.
  Sonó la alarma, me despierto, giro la cabeza y me fijo la hora. Eran las 6:45, no era un día como todos los otros, ese día me levante con ganas y alegría de ir al colegio, fue muy raro pero bueno era el ultimo día del primario. Me levante rápido, me vestí y fui directo a lavarme los dientes y la cara para luego desayunar. Se siente una bocina. Era mi amigo que me pasaba a buscar, y claro yo salí tan rápido que ni me alcancé a ponerme un buzo, y el día estaba fresco ya que había llovido por la noche. Entro al auto, y Luis que iba atrás me mira con una cara rara y me dice: -no tenes frio Tomi- y yo le respondí: -no- , claro estábamos en el auto con aire acondicionado.
  El tiempo para mi paso tan rápido. Llegamos a la escuela, y justo cuando alcanzamos a entrar toca el timbre de la formación, todos estaban ya en su posición pero como siempre charlando con el de al lado. Buscamos nuestro grado que estaba justo en una esquina, como yo era uno de los más altos me ubique al último, como siempre.
  Llegó la hora, sonó el segundo timbre, el mismo indicaba que todos tenían que estar bien ubicados y callados para luego escuchar a la directora. Mi amigo y yo que tenia al lado comenzamos a discutir porque el tenia buzo y yo no. Nicolás, mi amigo, se me burlaba porque decía que mi mama no me había preparado el abrigo, y que por eso tenía frio. Yo en esos momentos, cuando tenía diez años me enojaba por todo, y él seguía provocándome. Cuando todos giran para ver el izamiento de la bandera, sin pensar aproveche mire su espalda y le pegue, el se arrodillo y luego se cayó. Nadie sabía que había pasado excepto yo, algunos compañeros fueron a ayudarlo, lo llevaron a una mesa y él ni se movía, se había desmallado, pero por suerte nadie sabía que yo le había pegado.
  Pasaron las horas y nadie sabía de él, decían que había llamado a emi y que estaba muy grave, yo no quería saber nada. Toco el timbre, eran las 12:35, me fui tan rápido que ni pude saludar a mis amigos, que a algunos no los volvería a ver.
  Cuando llegue a casa reflexione sobre lo que habías sucedido, y de allí en más nunca volví a realizar lo mismo

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