Al pasar 5 minutos, sin querer me apoyé sobre la pizarra
digital, y al salirme de mi apoyo parcial, ví como lentamente se iba
desprendiendo del pizarrón, hasta el punto de aplastarme.
Fue un momento que sucedió en camara lenta. Yó en ese
instante, no sentí parte de mis miembros superiores. Mis compañeros acudieron a los preceptores y a otras autoridades para informar del asunto.
Tal era la gravedad del caso, que inmediatamente llamaron a
una ambulancia que con rapidez acudió al lugar. Cuando estaba arriba del
vehículo, casi inconsciente,el paramédico me informó que mi cuello estaba
quebrado. A los 10 minutos, estaba ingresando al hospital de emergencias, mientras un médico con cabello castaño (lo único que recuerdo de aquel hombre), estaba midiendo mis signos vitales para poder ingresar al quirófano para una
larga y dificultosa operación.
Al abrir los ojos, estaba en terapia intensiva. Una enfermera
me dijo, que fue una operación extensa y que me salvé de milagro, a tal punto
estaba al borde de la muerte. Poseía una sensación rara en mi cuello, como la
presencia de un objeto desconocido, que me inmobilizaba en mi cama de terapia.
Por mi poco conocimiento médico y sentido común, no dudé en que era un cuello
ortopédico.
Con el pasar de los meses me fui recuperando hasta quedar
bien.
Valoro el hecho de poder contar y reirme de mi anécdota, ya
que hubiera sido disgustante que no estuviera vivo para transmitirlo a otras
personas .
No hay comentarios.:
Publicar un comentario