Es verdad, dolor, yo te conozco,
tu eres nostalgia de la vida buena.
Tus recuerdos florecen
cuando menos te los esperas.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
distante y dolorosa como si hubieras muerto
y sin consentimiento, pero con cautela,
te apareces de vuelta.
Eres esa vida que ahora se sueña,
esa alegría de historias añejas.
Pero recuerdo, y recordando digo:
- Sí, yo era niño, y tú, mi compañera -
No hay comentarios.:
Publicar un comentario