Este es un blog de los chicos de 5to año "A" para poder exponer sus cuentos, historias, poesia, entre otros textos realizados en la materia de Lengua y Literatura del Colegio Gabriel Taborin
jueves, 28 de julio de 2016
La libertad, una contradicción.
Dos días antes de que comenzaran los ataques de Estados Unidos a la ciudad de Alepo en Siria, Akram logró escaparse. Había estado 8 meses cautivo en manos del Estado Islámico; por fin era libre. permaneció dos días escondido en la ciudad, ya que aun estaba dominada por los yhadistas. El día de los ataques Akram iba a viajar a la ciudad de Al-Safiro para encontrarse con su familia. Cuando se dirigía a la terminal de ómnibus fue alcanzado por una bomba norteamericana.
lunes, 25 de julio de 2016
La realidad de la Historia
Una mañana, me
levanté para empezar el día. Salí de mi casa y me encontré milicianos
recorriendo el pueblo. Ellos me contaron sobre el avance del ejército español y
también de la falta de soldados que teníamos. Por ello, estaban enlistando a
quien quisiera unirse. La idea era tentadora. Estuve toda la noche pensando,
hasta que al amanecer, lo vi a Juan, mi mejor amigo, enlistarse. Eso me ayudó a
elegir: quién no hubiera querido tener una aventura con su mejor amigo. Así que
cinché el caballo y partí.
El viaje duró cuatro
noches. Cuando llegamos, comimos y descansamos para estar preparados para el
enfrentamiento. Me despertó un sonido de trompeta, era la alarma de un ataque
enemigo. Salimos todos de nuestras tiendas, semis-desnudos, y agarramos las
pocas armas que teníamos a mano. En medio del campo de batalla, Juan y yo
peleamos con toda adrenalina. Uno de los enemigos lo desarmó a Juan y, antes de
que el bárbaro lo matase, me interpuse entre Juan y la espada. Ahí percibí un
gran dolor en el pecho y, poco a poco, empecé a perder la visión.
- ¿Por qué estoy
luchando en una guerra que no entiendo? ¿Vale más una idea que mi vida? ¿Para
qué sirve la libertad, si estoy muerto? – pensé en mi último aliento.
De repente, me
levanté de golpe con un salto de la silla. El libro de Historia se cayó al
piso. Después de que se me pasara el susto, me fui a dormir de vuelta.
miércoles, 6 de julio de 2016
2 de septiembre de 1945
Su nombre era Josué. Lo pusieron contra el paredón junto con los muchos otros que, como el, corrieron la suerte de nacer en ese mundo. En ese momento cerró los ojos y recordó su vida hasta ese momento: sus amigos, su empleo, su madre, su libertad. Rememoró los 3 años que se las arregló para mantenerse con vida en ese lugar y volteó por última vez para ver la puerta por la que todos los días soñaba escapar de esa helada prisión.
Le dieron un momento para rezar las mismas oraciones por las cuales lo habían condenado. Sin embargo, las palabras no le salían de la boca, así que decidió que los últimos momentos de su vida fueran de silencio. Esos cinco minutos de espera fueron más duros que todos los años que había vivido allí.
El tiempo había terminado, junto con las esperanzas del joven de ver la primavera una vez más. El oficial dio la orden y el chico se desplomó al suelo junto con todos sus compañeros. La sangre que brotó de él fue tal que se escurrió por el suelo hasta atravesar la misma puerta por la que había soñado salir. La misma se esparció por la fría nieve a las afueras de la prisión de hielo. Al ver esto, con sus últimas fuerzas Josué sonrió, por fin era libre.
Le dieron un momento para rezar las mismas oraciones por las cuales lo habían condenado. Sin embargo, las palabras no le salían de la boca, así que decidió que los últimos momentos de su vida fueran de silencio. Esos cinco minutos de espera fueron más duros que todos los años que había vivido allí.
El tiempo había terminado, junto con las esperanzas del joven de ver la primavera una vez más. El oficial dio la orden y el chico se desplomó al suelo junto con todos sus compañeros. La sangre que brotó de él fue tal que se escurrió por el suelo hasta atravesar la misma puerta por la que había soñado salir. La misma se esparció por la fría nieve a las afueras de la prisión de hielo. Al ver esto, con sus últimas fuerzas Josué sonrió, por fin era libre.
lunes, 4 de julio de 2016
El Gordo Hector
Años atrás, un niño llamado Héctor González, que le encantaba comer comida chatarra como panchos y hamburguesas, entre otras.
El llevaba en su vida, una rutina poco saludable, ya que no practicaba ningún deporte, aun menos le ayudaba a su madre con la limpieza de la casa, hasta el punto que, Hector llamaba a su madre para que le corra la cortina de la ducha para bañarse.
En el colegio, era maltratado tanto por sus compañeros, como docentes y directivos, quienes lo habían apodado de "Gordo Garrafa".
Yo era un compañero fiel de Hector, ya que, de chico nos juntábamos a jugar al fútbol junto a los demás chicos del barrio, y él me contaba que no le daba importancia como lo trataban o molestaban.
Pero quería cambiar para gustarle a una chica.
Aunque no me lo hubiera pedido, le di un consejo: Deja de comer gordo, empezar alguna rutina sana con un gimnasio, acompañado de una buena dieta".
Al cabo de un mes, consiguió bajar 18 kg.
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