El llevaba en su vida, una rutina poco saludable, ya que no practicaba ningún deporte, aun menos le ayudaba a su madre con la limpieza de la casa, hasta el punto que, Hector llamaba a su madre para que le corra la cortina de la ducha para bañarse.
En el colegio, era maltratado tanto por sus compañeros, como docentes y directivos, quienes lo habían apodado de "Gordo Garrafa".
Yo era un compañero fiel de Hector, ya que, de chico nos juntábamos a jugar al fútbol junto a los demás chicos del barrio, y él me contaba que no le daba importancia como lo trataban o molestaban.
Pero quería cambiar para gustarle a una chica.
Aunque no me lo hubiera pedido, le di un consejo: Deja de comer gordo, empezar alguna rutina sana con un gimnasio, acompañado de una buena dieta".
Al cabo de un mes, consiguió bajar 18 kg.
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