lunes, 29 de agosto de 2016

La traición

Eran las 12:35 a. m. En 5 minutos saldría de la fabrica. Generalmente mi horario de salida era a las 14:00 hs, sin embargo, mi jefe falleció. Ese hombre amargo y odioso decidió matarse y decidieron cerrar la fábrica por una semana.
Camino a casa, pase por flores para darle una grata sorpresa a Nadia, mi esposa. Se pondría muy contenta cuando viera que llegaría a casa para el almuerzo. Pobre mi amada, debe ser aburrido almorzar sola de Lunes a Lunes, pero hoy no será así, se sorprenderá.
Llegue a casa, y aquel cuentito que me había imaginado, fue despedazado, página por página. Nadia estaba completamente desnuda junto a Pedro, mi vecino.
- ¡SALÍ YA DE MI CASA ANTES QUE TE AGARRE TU CINTO Y TE EXTRANGULE CON EL!-
Pedro agarró su ropa y salio corriendo a toda velocidad mientras yo le arrojaba mi lampara por el pasillo. Apenas cierra la puerta, salgo disparado hacia la habitación, todo mi amor fue transformado en odio.
Si fue una medida muy drástica, pero fue lo que sentía, muchos dicen que si haces lo que sientes, significa que estas haciendo lo correcto. A partir de las 14:00 hs, ya no fui mas conocido como el esposo de Nadia, sino como el "viudo del barrio".
Tenia que enterrarla ¿Cómo iba a dejarla ahí, para que cualquier animal se hiciera un banquete?, fui rapidamente hacia el sotano y busque mi pala. Al finalizar el entierro fui por un vaso de agua, necesitaba pasar ese nudo en la garganta.
A partir de entonces, Nadia se encuentra enterrada en mi jardín, pensé que de esa forma iba a ser siempre mía e iba a compartir con migo cada momento, sin embargo, ella esta bajo tierra, y yo estoy aquí, encerrado tras rejas, sin nadie con quien estar, y donde mis unicas amigas son las manchas de humedad.

Santiago Gallegos 5° A

No hay comentarios.:

Publicar un comentario