lunes, 29 de agosto de 2016

La Revancha

Se repetía la misma historia, luego de haber jugado en fase de grupos contra la roja y lograr una victoria por 2 sobre 1 y pudiendo haberle hecho más goles nos cruzábamos de vuelta con Chile en una final, luego de un año en la cual nuestros hermanos chilenos nos habían ganado por penales en la Copa América, jugando ellos de locales, de la peor manera, por penales.
 Todos nos veían como ganadores de la Copa América Centenario, con la ilusión de que el mejor de todos los tiempos consiga una copa con la selección mayor de fútbol argentino.  Pero muchos con el miedo que se repita la misma historia. Nadie podía imaginarse cómo se sentía y latía el pueblo argentino, todo el país parado, las calles más transitadas no había ni un perro, nadie, todos para ver el partido, la final, la revancha.
 Esta vez se jugaba en New Jersey pero la albiceleste tenía mayoría en el estadio, estaba colmado de argentinos.
 Siendo las 21 horas comenzó el partido. En el primer tiempo del encuentro los dos equipos se quedaron con 10 hombres por las expulsiones de Marcos Rojo y Marcelo Díaz. En un partido trabado, con poco juego y mucha dinámica en la marca.
Quedará para la historia el gol que se comió Higuaín a los 20 minutos de partido. Solo, frente a Bravo, la tiró a un costado en una imagen que recordó a su otro fallo anterior: contra Alemania en el Mundial.
 La historia se repetía, todo se definía desde los 12 metros, nosotros no queríamos ir a los penales, pero se dio porque así es el fútbol. Luego de haber dominado todo el partido sufrimos las consecuencias de no poder marcar en los 120 minutos jugados.
 Y llego el gran momento, se definía el futuro de esta selección. La sangre corría por nuestras venas. Nos tocaba patear primero, y si lo marco pateando a la derecha del portero, todos contentos de que chiquito Romero atajara estos penales, pero lamentablemente no se le dio una. Ellos se pusieron arriba, y luego de que el mejor del mundo pateara se definía la victoria o la derrota, el hombre del Barcelona le tocaba patear contra el portero del mismo club. No se le dio la pateo afuera y los chilenos se consagraron campeones por segunda vez consecutiva de la Copa América, las únicas que ganaron nada más y nada menos contra Argentina las dos finales y por penales.

 Entre llantos y  lágrimas vimos como los chilenos nos quitaron la revancha.

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